Talamanca
Talamanca constituido por un pequeño núcleo de callejuelas empedradas, se estira a llo largo de la sierra de Rossinyol, sobre la carretera de Navarcles a Terrassa. Gracias a su localización a 552 m de altura tiene pequeños rincones singulares y buenas vistas por todos lados.
En el centro histórico se erige el castillo de Talamanca, del cual se tiene noticia desde el año 965 y la iglesia de Santa María, del siglo XII. Con un paseo se puede apreciar los portales abovedados o con dinteles de piedra de las casas cercanas, datadas entre 1621-1861, todas ellas construidas en piedra y cubierta de teja.
Más allá del núcleo urbano, es tangible la presencia humana en testigos como las masías, algunas de ellas documentadas ya en el siglo X, el impresionante conjunto de almacenes llamados Las Siete Tinas del s. XIX, que destacan por su singularidad y buen estado de conservación; así com una noria en la riera de Talamanca y cerca del Molí del Menut.
Mura
Mura es un pueblo entrañable, documentado el año 959, que conserva todo su encanto medieval con calles y plazas que han crecido junto a la iglesia romànica de Sant Martí.
A 454 m de altura, en pleno Parque Natural de St. Llorenç del Munt i l’Obac, Mura está rodeado de montañas, torrentes, ríos, cuevas y fuentes que podéis descubrir siguiendo alguno de los numerosos caminos y senderos.
Entre plazas y pequeñas callejuelas con casas típicas de piedra, muy pintorescas y bien conservadas, encontramos la calle de Camil Antonietti, la iglesia de Sant Martí, un molino harinero, o la ermita de St. Antoni.
Dentro del término municipal se puede observar la presencia de antiguas masías restauradas totalmente integradas en el entorno natural, algunas contruidas aprovechando cuevas como el Puig de la Balma, y construcciones de piedra seca com las barracas de vid o las curiosas tinas enmedio de los viñedos.
Sant Fruitós del Bages
En medio de la Cataluña Central, a la derecha del río Llobregat, se sitúa Sant Fruitós de Bages, documentado ya la primera mitad del siglo X y con una extensión de 22,14 km2. Fruto de la agregación de diferentes parroquias–Olzinelles, Vall dels Horts, Sant Iscle, Sant Fruitós de Bages i Santa Maria de Claret–. Un paseo por el municipio nos permite disfrutar de un núcleo urbano histórico que conserva su carácter medieval, donde destaca la iglesia parroquial de St. Fruitós de Bages, y también un paisaje urbano moderno y industrial.
Mezclado con zonas verdes sorprenden la infinidad de iglesias dispersas por el territorio, con el monasterio de St. Benet de Bages como monumento más emblemático.